La noche de Tlatelolco

El libro, “la noche de tlatelolco”, escrito por Elena Poniatowska, es como un documental de testimonios de varios participantes del movimiento estudiantil. Consiste en muchas voces describiendo lo que pasa en este día, como el libro de Walsh. Sin embargo, Elena recoge no sólo los testimonios de víctimas, sino también de los soldados y periodistas. Los lectores pueden vitalizar la situación como los testigos relatan sus pensamientos y sentimientos durante el momento. “la noche de tlatelolco” es una historia de tragedia y me sentí triste y doloroso leyendo los muertos de los inocentes como los niños.

 

Tambiém, me recuerda la discusión acerca del monólogo en “Biografía de un cimarrón” que tenemos en la clase cuando estaba leyendo la historia: existe otro problema cuando hay muchas voces. Aunque hay muchos datos a lo largo de la historia, no sabemos cuál es la verdad. Lo que sabemos sin lugar a duda es que “la repentina aparición de luces de bengala en el cielo de la Plaza de las Tres Culturas de la Unidad habitacional Nonoalco-Tlatelolco desencadenó la balacera que convirtió el mitin estudiantil del 2 de octubre en la tragedia de Tlatelolco” (Poniatowska 166). Me ha decepcionado de que la autora no dice lo que realmente sucedió al final. El libro se abre a más de una interpretación o argumento. Tal vez Elena quería que el lector haga la investigación o simplemente quería dar el mensaje de que uno debe ver los hechos desde diferentes puntos de vista.

Biografía de un cimarrón

El libro,”Biografía de un cimarrón”, escrito por Miguel Barnet, cuenta la historia sobre la esclavitud y la Guerra de Independencia en Cuba a través de la voz de Esteban Montejo. No estoy segura pero creo que es una novela testimonial que toma los procesos históricos y culturales. A lo largo de la historia, el autor ha demonstrado su honestidad usando las frases como “la verdad es que” y “eso es positivo”. En p. 21, sin embargo, la oración, “yo sabia que eso era cuento. Con esas historias ellos engañaron a medio mundo. Pero lo oí y me divertí por dentro” (Barnet 21), me hace a pensar si hay más de una versión sobre la realidad. Como Montejo no habla con nadie ni conoce a nadie, todo lo que narra puede ser un cuento también. Nadie sabe si él, en realidad, ha oido los murciélago, lo que según a los otros ” son grande como una paloma rabiche”.

También, es interesante notar el uso del lenguaje en la historia. El autor usa ciertas palabras que no sólo muestra la informalidad, sino también la característica cimarrón de Montejo. Por ejemplo, dice que ” esos cabrones no tenían oído para el tambor” (Barnet 13), y ” cuando cogía mucho frío se me aguaban los ojos y me daba una cosquilla que jodia muchísimo” (Barnet 23). Además, expresa los sonidos de los ruidos y de los animales para que los lectores pueden vitalizar la situación, como “cu, cu, cu, cu, cu, cu”, “chuá, chuá, chuá, kuí, kuí”.

En mi opinión, “Biografía de un cimarrón” es un libro interesante y fácil de entender. Nos relata no sólo una historia de Cuba sino también la vida de un esclavo. Su manera de entretenerse, de sobrevivir, y de salvarse del peligro en una vida dura.

Operación massacre

“Operación Masacre” es una novela , escrita por Rodolfo Walsh, sobre una investigación que consiste en un tiroteo de un grupo de hombres que están detenido y acusado de forma incorrecta antes del establecimiento de la ley marcial. La historia es interesante pero también confusa, en mi opinión. Por una parte, se involucra muchos personajes. El autor entra en detalles sobre cada uno de ellos, incluyendo los rastros, las familias, la rutina diaria. Además, cubre las descripciones de los vecinos, añadiendo más evidencia acerca de las características del personaje. Por ejemplo, Don Horacio, “vive con una familia no muy numerosa y trabaja en Buenos Aires como empleado de comercio o como obrero especializado. Se lleva bien con los vecinos y propone o acepta iniciativas para el bien común” (Walsh 17) y Mario es “un muchacho serio y trabajador, dicen los vecinos” (Walsh 24). Por otra parte, la historia está bien organizado en diferentes secciones: las personas, los hechos, y la evidencia. Lo que me llama atención es la tercera sección, en la que el autor no sólo comparte testimonios de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, sino también el expediente presentado por la denuncia de Livraga, uno de los supervivientes. Es interesante notar la posición del autor a lo largo de la historia, cambiándose desde un narrador hasta ser un investigador. Se mantiene ajeno en el principio, luego propone algunas preguntas que nos ayudan a pensar sobre la verdad y nos llevan a ser un investigador, o sea, ve los hechos desde su punto de vista, y al final, señala las pruebas, como: “Estaba. Es decir, no había participado. He dicho, asimismo, que aquellos hombres no opusieron resistencia” (Walsh 72), “La versión que da Fernández Suárez sobre el caso particular de Livraga es simplemente pueril. Pretende hacer creer que no se lo fusiló. Pero contra la sola palabra de Fernández Suárez se alzan no sólo la abrumadora evidencia circunstancial, que incluye las cicatrices de Livraga, el recibo expedido a su nombre por la U. R. San Martín que obra en el expediente judicial y las declaraciones de médicos y enfermeras que lo atendieron en el policlínico San Martín la mañana del 10 de junio, sino los testimonios de los restantes sobrevivientes” (Walsh 72).

“Operación Masacre” es una tragedia y Fernández Suárez queda impune. Sin embargo, creo que Walsh ha intentado traer justicia a la gente, esos hombres inocentes, o tener impacto en la sociedad.